Beneficios del Yoga oncológico para la armonía cuerpo-mente

Convivir con el cáncer

El Yoga se originó en la India hace cientos de años como una disciplina para alcanzar la salud desde una perspectiva holística que integra cuerpo, mente y emociones. Si bien en occidente la parte más conocida es la física, el Yoga tiene diferentes formas y vertientes de práctica que involucran estudios filosóficos, meditación, cantos y, por supuesto, también la práctica de posturas (âsanas) y ejercicios de respiración (pranayamas).

¿POR QUÉ EL YOGA ONCOLÓGICO?

En el Yoga Oncológico precisamente abordamos estas dos últimas ¿por qué? Porque a través de las posturas y el movimiento mejoramos las condiciones físicas del cuerpo que está siendo afectado por la enfermedad e intervenido por los tratamientos; y porque la respiración es la puerta de entrada a nuestro sistema nervioso para relajar las emociones y los sentimientos que emergen dentro de un proceso oncológico.

¿EN QUÉ CONSISTE?

Muchas veces me preguntan qué diferencia el Yoga Oncológico de otro tipo de prácticas de yoga. Para responder esta pregunta me gustaría ir de la “forma” al “fondo”.

En el plano físico adaptamos las posturas a las necesidades de cada persona, para esto trabajamos con grupos pequeños, sugiero que no sean de más de ocho personas, para ofrecer un trato personalizado. No obstante, más allá de las lesiones provocadas por las cirugías y los efectos de los tratamientos que pueden ser comunes a los diferentes tipos de cáncer, tenemos en consideración que cada cuerpo es una historia y que, por lo tanto, necesita ser abordado de una manera distinta. Es decir, existen limitaciones relacionadas directamente con las condiciones físicas, pero a la vez estas limitaciones pueden ser expresiones de emociones contenidas en el cuerpo.

Por ejemplo, una persona con cáncer de pecho puede tener movilidad reducida del brazo como consecuencia de la cirugía o, inconscientemente, limitar el movimiento del brazo por temor al dolor provocado por la cirugía o como una reacción de miedo ante lo que está viviendo debido al cáncer. En ambas circunstancias trabajamos con soportes (bloques, mantas, sillas) que facilitan la práctica de posturas, sin embargo, en el primer caso está dirigida a la rehabilitación física y en el segundo a reconstruir un espacio de seguridad para la relación con el cuerpo que, progresivamente, promueva la liberación de las emociones atrapadas. Es así como transitamos de la “forma” al “fondo”.

Para que este tránsito suceda es importante crear un entorno de confianza que se logra, por una parte, gracias al lenguaje, un lenguaje que invita y sugiere, para que cada persona puede elegir hacer aquello que le sienta bien. No existen normas sino variaciones y posibilidades.

LA IMPORTANCIA DE PRACTICAR EN COMPAÑÍA

Por otra parte, un elemento fundamental es la compañía, estar rodeada de personas que atraviesan una situación parecida, con las que puedes compartir experiencias, inquietudes y estados de ánimo sin tapujos ayuda, ayuda mucho.

LA RESPIRACIÓN: A NUESTRO ALCANCE EN CUALQUIER MOMENTO Y LUGAR

La respiración es una maravillosa medicina que está siempre a nuestro alcance. Conocer, modelar y controlar la respiración nos ayudará a regular nuestras emociones y a conectar con lo que está sucediendo a nuestro alrededor en lugar de dejar que la mente se regodee en nuestros miedos, creando y recreando situaciones inexistentes y anticipando problemas donde quizás no los hay. Es un reto difícil de alcanzar, pero si lo conseguimos por lo menos durante la clase de yoga ya es bastante y si, gracias a la práctica continua, logramos que respirar y centrarnos en el presente encuentre un espacio en nuestra cotidianidad es fantástico.

De esto modo, el Yoga Oncológico nos enseña a habitar nuestro cuerpo en armonía y a “respirar nuestra vida” con libertad.

PRACTICA YOGA ONCOLÓGICO EN KĀLIDA SANT PAU

En el Centro Kālida ofrecemos sesiones y cursos de yoga a personas para personas con cáncer. Ambas actividades están especialmente adaptadas con el objetivo de aliviar las dolencias provocadas por los tratamientos o la cirugía. Siempre se desarrollan en grupos reducidos para poder asistir de forma personalizada y promover un espacio de tranquilidad y reconexión que ayude a alcanzar la armonía cuerpo-mente.

  • Sesiones de yoga. Puedes asistir sin necesidad de cita previa.
  • Curso de yoga oncológico de 4 semanas de duración. Dirigido a personas con cualquier tipología de cáncer.

Para consultar fechas, accede al calendario de actividades.

 

Adriana Jarrín Ioga oncològic

 

 

 

 

Un artículo de Adriana Jarrín, profesora de yoga oncológico en Kālida Sant Pau.

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