Cuando una persona muere de cáncer

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La muerte de un ser querido, aunque sea esperada, siempre causa angustia emocional y una enorme sensación de pérdida. Si además es repentina, la conmoción y parálisis se intensifica.

Si acabas de perder a una persona querida lo último que te apetece es organizar lo que sucede después. Sin embargo, tras la muerte hay una serie de cuestiones prácticas que gestionar.

En esta página obtendrás información sobre los pasos a realizar cuando alguien muere, cómo Kālida te puede acompañar.

La persona ha fallecido; ¿y ahora, qué?

Tras la muerte, mientras estás de duelo y te sientes emocional y físicamente agotado, toca gestionar cuestiones importantes: encontrar documentos relevantes, contárselo a familiares, amigos y conocidos, registrar el óbito, planificar el funeral y entierro y cumplir con las últimas voluntades del finado a nivel de testamento, efectos personales y hogar familiar.

Muchas organizaciones brindan información detallada en sus páginas web sobre estas cuestiones y las personas con las que hablarás durante este triste proceso suelen ofrecerte mucho apoyo.

Inmediatamente después de la muerte

Cuando muere la persona que cuidas, estás triste y preocupado, puedes sentirte insensible y cualquier cosa te parece surrealista. Da igual si la persona ha fallecido en casa, en el hospital, un centro sociosanitario o una residencia…, probablemente tú y tu familia necesitéis permanecer juntos y unidos, en silencio, para despedirle en la intimidad y empezar a ordenar vuestros pensamientos.

Si la muerte ocurre en casa, deberás notificar al médico o al equipo de enfermería para que acuda al domicilio a certificar la defunción. Luego, podrás contactar con los servicios fúnebres, cuyos empleados comprenden por lo que estáis pasando, se encargan de trasladar el cuerpo a la funeraria y se aseguran de que todo se trate con sensibilidad. Durante el velatorio, los días previos al funeral, podrás ver el cuerpo, si lo deseas.

Si la muerte ocurre en el hospital o en un centro de cuidados paliativos, el personal es el encargado de informar acerca de los próximos pasos y cuándo y dónde debes recoger el certificado de defunción. Lo necesitas para registrar el fallecimiento.

Notificar la muerte

Los familiares y amigos son las primeros a los que probablemente anuncies la muerte de tu ser querido. No es fácil dar la noticia y puedes compartir la tarea con otros miembros de la familia. Además, es importante que informéis a quienes tuvieran relación afectiva o profesional con la persona fallecida.

  • Elabora una lista de las organizaciones clave que deben ser notificadas, por ejemplo, las gubernamentales.
  • Bancos y otras financieras, para ordenar cuentas y cerrarlas si es necesario. Si eres el albacea del testamento, probablemente te pregunten si necesitas que se libere dinero del patrimonio para cubrir los costes del funeral, etcétera.
  • Servicios públicos de agua, luz y gas, compañías de seguros, TV o telefonía, etcétera. La mayoría tienen un departamento que se encarga de gestionar la cancelación de los contratos y liquidar las cuentas finales.
  • Redes sociales, cuentas digitales, etcétera. En España, el derecho a la herencia digital se ha añadido a la nueva Ley de Protección de Datos. Sin embargo, algunas comunidades autónomas han decido elaborar su propia normativa. Cataluña es uno de los ejemplos, dónde se ha intentado tratar desde el marco del código civil. Desde su primera publicación en el artículo 676 del Código Civil de Cataluña, hasta la aprobación de un proyecto de ley por la Generalitat de Cataluña con el fin de gestionar el patrimonio digital, ha habido un importante avance.
Planificar el funeral

Si la persona fallecida ha podido planificar su último adiós o tienes claro que habría hecho, todo será relativamente más fácil. Sin embargo, es probable que necesites ayuda y orientación. Los trabajadores de los servicios fúnebres pueden guiarte en el proceso. Su función es precisamente organizar cualquier aspecto del funeral y garantizar que, a pesar de la situación, sea lo más agradable posible. Es importante revisar la documentación para verificar si tenía contratado un seguro por deceso.

Si te preocupa cómo pagarás el funeral, puede que tengas derecho a recibir ayuda para pagar los costes. En España hay algunas ayudas:

  • Puedes pedir el Auxilio por defunción a la Seguridad Social
  • Si se puedes demostrar que tú o tú la familia no tenéis ingresos ni propiedades, el Ayuntamiento de dónde resides se encargará de gestionar el entierro de beneficencia y será quien pagará a la funeraria por prestar el servicio. En Barcelona, por ejemplo, han fijado distintos criterios sobre los que determinar las ayudas a las familias que tienen más dificultades para asumir el gasto que implica el sepelio. Más información aquí.
Testamentos, sucesiones, etc.

Si la persona que ha fallecido deja testamento, facilita mucho la vida a quienes le sobreviven, sobre todo a los familiares, pero también al albacea testamentario, que necesitará una copia del documento para poner en marcha las últimas voluntades y el reparto del patrimonio.

Si alguien ha fallecido sin testamento, muere intestado, cuesta más resolver estas cuestiones.

Los testamentos y el reparto de la herencia a veces tensan las relaciones familiares. Una comunicación abierta y estar preparado para mediar en caso de dificultades o malentendidos alivia los problemas potenciales.

Probablemente deberás ordenar los efectos personales, limpiar la casa o vender cualquier propiedad de la persona muerta. Es una tarea dolorosa que, si la haces con otros miembros de la familia y amigos, se resuelve de forma más práctica. No es algo que se deba ejecutar de inmediato, a menos que la vivienda deba entregarse rápidamente.

Los sentimientos

Si bien es un hecho que todos nos enfrentamos a un proceso de duelo a lo largo de la vida, la pérdida del ser querido es única para cada individuo.

Tras la muerte, generalmente se experimenta un vaivén emocional. Tienes el corazón roto pero también sientes algo de alivio, porque ya no sufres por si se encuentra mal o tiene dolor.

Sé amable contigo mismo y busca apoyo: es posible que ni siquiera sepas cómo te puede ayudar, pero rodearte de personas que se preocupan y escuchan, tiene un valor incalculable. Obtén más información en nuestra sección sobre el duelo.

Kālida está aquí contigo

Si deseas obtener más ayuda, apoyo e información cuando un ser querido muere, antes, durante y después del tratamiento contra el cáncer, de forma gratuita, estamos aquí para acompañarte.

Pásate por Kālida cuando quieras sin necesidad de pedir cita. Nuestro equipo de soporte oncológico —enfermeras especializadas en cáncer, asesores sociales y psicooncólogas — está aquí para escuchar tus inquietudes y ofrecerte la ayuda que necesites.

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