¿Qué comer durante la quimioterapia? Consejos para cuidar tu alimentación

Si estás en tratamiento de quimioterapia, seguramente ya te has dado cuenta de que comer puede dejar de ser algo automático. El apetito puede cambiar, algunos alimentos pueden tener un sabor diferente y hay días en los que simplemente no te apetece comer. Es una de las preguntas que más nos hacéis en Kālida: ¿qué puedo comer durante la quimioterapia para encontrarme mejor?

No existe una dieta única que sirva para todo el mundo ni para todas las fases del tratamiento. Cada persona, cada tipo de cáncer y cada esquema de quimioterapia son diferentes. Además, los efectos secundarios pueden variar de un ciclo a otro. Pero sí existen pautas generales que pueden darte algo de claridad en medio de tantos cambios.

¿Por qué la quimioterapia afecta a la alimentación?

La quimioterapia actúa sobre las células que se dividen rápidamente. Algunos tejidos sanos, como los de la boca y el aparato digestivo, también pueden verse afectados. Esto puede provocar diferentes efectos secundarios que interfieren en la alimentación.

Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Náuseas y vómitos
  • Cambios en el gusto y el olfato (sabor metálico, rechazo a determinados alimentos)
  • Boca seca o llagas (mucositis)
  • Estreñimiento o diarrea
  • Fatiga, que puede hacer que cocinar o incluso masticar resulte más difícil

Saber que estos cambios forman parte del proceso puede ayudarte a vivirlos con menos preocupación.

Pautas generales de alimentación durante la quimioterapia

  • Come poco y a menudo. Cinco o seis tomas pequeñas a lo largo del día suelen tolerarse mejor que tres comidas más abundantes.
  • Prioriza las proteínas. El huevo, las legumbres, el pescado, las carnes magras, los lácteos o los frutos secos ayudan a mantener la masa muscular y a recuperarte entre ciclos.
  • Cuida la hidratación. Agua, infusiones, caldos o agua con un poco de limón, especialmente si hay vómitos o diarrea.
  • Evita los olores fuertes al cocinar. Ventila la cocina, opta por platos templados o fríos (desprenden menos olor) y pide ayuda para cocinar si lo necesitas.
  • Ten en cuenta la seguridad alimentaria. En algunas fases del tratamiento, cuando las defensas están bajas, el equipo médico puede recomendarte evitar alimentos crudos, poco cocinados o sin pasteurizar. Consúltalo siempre con tu oncólogo o con el servicio de nutrición del hospital.

Consejos según los síntomas

Si tienes náuseas:
  • Alimentos secos y suaves (tostadas, arroz, galletas tipo María)
  • Comidas frías o a temperatura ambiente, con menos olor
  • El jengibre (en infusión o caramelo) puede ayudar a algunas personas
  • Evita tumbarte justo después de comer. Puede ayudarte dar un pequeño paseo y descansar sentado/a en el sofá.
Si notas la boca seca, tienes alguna llaga bucal o cambios en el sabor de los alimentos
  • Alimentos blandos y húmedos: purés, cremas, yogur, huevo revuelto, sopas
  • Evita los alimentos muy ácidos, picantes o salados
  • Hacer gárgaras con una infusión templada o fría de tomillo puede ayudarte a calmar la mucositis o si notas la boca seca o con mal sabor. Si lo prefieres, puedes alternarlo con enjuagues de agua con un poco de bicarbonato.
  • Prueba con hierbas aromáticas y especias suaves para dar más sabor a los platos.
  • Los cubiertos de bambú o silicona pueden reducir el sabor metálico.
  • No te obligues a tomar alimentos que antes te gustaban si ahora tienen un sabor diferente; dales una segunda oportunidad más adelante.
Si tienes estreñimiento o diarrea:
  • Ajusta la alimentación según los síntomas. Más fibra y agua para el estreñimiento y una dieta de fácil digestión y reducida en fibra cuando tengas diarrea. En los talleres de nutrición de Kālida damos ejemplos de alimentos y pautas que puedes seguir en casa.
  • Coméntalo con tu equipo médico si persiste, ya que puede ser necesario ajustar la medicación.

Alimentación y emociones durante el tratamiento del cáncer

Más allá de los nutrientes, el acto de comer es también un momento de encuentro: con tu familia, de hablar con los tuyos. Puede que haya días en los que no te apetezca tanto comer con otras personas, que cambien tus horarios porque tienes visitas al hospital o que prefieras comer otra cosa… No te pongas presión y habla con tu familia o con las personas que te cuidan.

Está bien pedir ayuda: explicar qué necesitas y cómo pueden ayudarte, ir a comprar o cocinar para ti…

En Kālida ofrecemos acompañamiento psicosocial a las personas con cáncer y a sus familias, también en todo aquello que rodea a la alimentación durante el tratamiento.

Hablar de lo que te ocurre, encontrar estrategias para afrontar los cambios y saber cuándo pedir ayuda también forma parte de cuidarte.

P. D. Si quieres profundizar un poco más en la alimentación durante el tratamiento oncológico, puedes consultar nuestra Guía «Comer sano». Encontrarás consejos basados en la evidencia científica para cuidar tu alimentación antes, durante y después del tratamiento, así como información sobre nutrición y cáncer y recomendaciones para afrontar algunos de los posibles efectos secundarios.

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